Todas las entradas de: admin

Leyenda del gigante

Leyenda del gigante

Viesca era un lugar en el que hasta los niños estaban preparados para el combate, ya que el sabio de la comunidad frecuentemente llenaba la mente de los que ahí habitaban con leyendas cortas antiguas de un gigante que vivía del otro lado del río y que en cualquier momento podía atacarlos por sorpresa.

Con el fin de protegerse de aquella criatura, las mujeres le rezaban a las deidades del agua, mientras que los hombres se dedicaban a elaborar fastuosos festivales en los que se le agradecía la protección divina tanto al sol como a la tierra.

Cabe señalar que varios de los más jóvenes, creían que esas leyendas de terror eran un tanto exageradas. Es decir, pensaban que seguramente al otro lado del río se hallaba un pueblo belicoso.

No obstante, durante las noches de luna llena se podían oír gruñidos y lamentos de una bestia semejante a un oso. Lo peor es que cuando llegaba el mes de octubre, se proyectaba de vez en cuando una sombra en el suelo que medía más de 60 metros de longitud.

El más preocupado de ese asunto era el virrey, pues tenía la idea de que su hija era la persona que más corría peligro al estar allí. La joven era de una belleza extraordinaria, tal como si la hubieran esculpido querubines en lo más alto del firmamento.

Según leí en la biblioteca de ese sitio, la chica fue raptada mientras dormía en una fortaleza especialmente diseñada para ella. Las pisadas que se encontraron afuera de ese fuerte, eran de un calzado enorme.

Los guerreros dispusieron sus naves para ir en busca de la hija del virrey. Sin embargo, antes de que levaran anclas vieron al gigante sentado en una colina junto a la chica. La criatura era inmensa, pero no daba miedo.

Pronto alguien se acercó a él y vio que podía comunicarse utilizando el mismo idioma. El desenlace de esta historia fue inesperado. Ya que las leyendas cortas se convirtieron en una historia de amor, pues el gigante se enamoró de la joven y la gente de Viesca no volvió a combatir.

El duende

El duende

Muchas son las historias a lo largo del globo que cuentan las travesuras y maldades hechas por un tipo muy particular de seres pequeñitos. Estos seres no suelen ser buenos, por el contrario, compensan su escasa estatura con una maldad difícil de creer. En América Latina las historias de estos duendes también abundan. Una de las historias más comunes, que se comparten en regiones tan distantes como Venezuela y Bolivia, es la de los duendes que roban niños.

Según cuentan las historias de miedo, a muchas criaturas del infierno siempre le han resultado atractivas las almas inocentes que no se han entregado a Dios mediante el Bautizo. Pues para las fuerzas del infierno el cautiverio de almas pertenecientes al cielo es de vital importancia en la eterna lucha entre el bien y el mal. Uno de los encargados de robar estas almas son los duendes, que se parecen bastante a los gnomos pero mientras estos últimos son seres bondadosos los duendes son gruñones, malvados y terriblemente traicioneros.

Según los que han visto a un duende estas criaturas poseen un aspecto como campesino descuidado, con sombreros rojos de punta que suelen ser más largos que su propio cuerpo y de rostros malhumorados y terribles. Los niños que han logrado escapar tienen relatos similares: según ellos existen personas muy pequeñas y vestidas con extraños atuendos que los atraen con dulces y juguetes brillantes. Los pequeños no recuerdan exactamente qué hacen con ellos estos duendes, solo saben que los duendes quieren alejarlos de sus casas para internarlos en la profundidad de la noche, pero además de eso los que logran escapar aparecen con el cabello trenzado delicadamente, como si se les hubiese preparado para un ritual muy especial. El método más efectivo para mantener alejadas a estas criaturas se debe bautizar al bebé.

Enviada por Leyendas